Relevado de la obligación de guardar secreto en cuestiones de inteligencia, el expresidente será indagado por el supuesto espionaje ilegal a familiares de víctimas del hundimiento del submarino ARA San Juan.
El pasado jueves se suspendió la declaración indagatoria al expresidente porque no estaba relevado de su deber de guardar secreto de Estado sobre temas de inteligencia.
Después de faltar a dos citaciones a declaración indagatoria por la vigilancia a familiares de los tripulantes del ARA San Juan, el expresidente va al Juzgado de Dolores, acompañado por algunos exfuncionarios y dirigentes del PRO.
Lo resolvió el juez Juan Pablo Augé, quien delegó la investigación en la fiscal Cecilia Incardona. Además, unificó este caso por el espionaje a los políticos con las vigilancias en el Instituto Patria. El único que queda en prisión es Alan Ruiz, ex jefe de Operaciones Especiales de la AFI.