Se trata de la primera biblioteca de huesos del oeste del país y la más grande fuera de Buenos Aires. Los bioarqueólogos Daniela Mansegosa y Sebastián Giannotti, integrantes del Equipo Mendocino de Arqueología y Antropología Forense, clasificaron los esqueletos donados por cementerios locales.
La búsqueda terminó este sábado cuando encontraron los restos de la nave. Mientras procedían las tareas en el lugar, se encontraron partes de cuerpos que fueron retirados del lugar para ser analizados y tomar muestras de ADN. La familia de uno de los pilotos iniciará acciones legales.