El cambio climático es uno de los mayores retos de nuestra era. Especialistas del Conicet recomiendan realizar una transición entre los recursos energéticos que tenemos a disposición con el fin de crear un enfoque más equilibrado.
La investigación de un equipo del Conicet permitió comprender cómo estas plantas respondieron a cambios ambientales a lo largo del tiempo geológico. Además, el hallazgo brinda herramientas actuales para inferir el potencial genético y ecológico de este tipo de vegetación para tolerar el estrés hídrico.
Científicos del Conicet encontraron en el norte de la provincia plantas fósiles de más de 240 millones de años, un descubrimiento poco común que permite saber cómo eran los paisajes, el clima y la vegetación de la Tierra durante el Triásico Medio.
En la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se llevó adelante en Brasil, los países acordaron acelerar la implementación del Acuerdo de París, pero no llegaron a un consenso para incluir la transición energética.
Los investigadores del museo Manuel de Torres de la localidad de San Pedro descubrieron fósiles de patas, manos y parte de las vértebras de la cola de un mamífero de unos 200 kilos que murió en un pantano a finales de la edad Ensenadense.
Los gobiernos de todo el mundo planifican producir combustibles fósiles por encima del nivel requerido para limitar el calentamiento global a 1,5 °C, lo que implica el doble de problemas para las personas y el planeta.
Esa fue una de las conclusiones a las que llegaron expertos y expertas durante una conferencia que se hizo en Argentina. Temen que se reproduzcan las mismas prácticas, no solo en la contaminación, sino en la relación con las comunidades.
El descubrimiento, del que participaron investigadores del Conicet, fue publicado en la tapa de la revista "Nature". El nuevo reptil, llamado "Venetoraptor gassenae", tiene un conjunto de características inesperadas, como un pico similar al de una ave rapaz y manos agrandadas con garras afiladas.
El ejemplar fue encontrado en una cantera de extracción de tosca ubicada en la ciudad bonaerense de San Pedro. El Museo Paleontológico estimó su antigüedad en más de 200.000 años.
El equipo de especialistas del CONICET y de la UBA identificó 23 huellas de 130 millones de años de antigüedad que corresponden a pisadas de esos animales en una región que era una antigua línea de costa de la Cuenca Neuquina.
Desde la ONU, consideran que llegó el momento de una transición rápida de los combustibles de origen fósil a energías alternativas. Actualmente, la energía de origen solar y eólica solo representan el 10 % del total de la producción eléctrica mundial.
Se trata de dos nuevas especies de abejas sin aguijón, fosilizadas en resina de árbol. Uno de los hallazgos fue en Madagascar, uno los ecosistemas más amenazados del mundo.
Incluye desde piezas muy pequeñas hasta el esqueleto fosilizado de una ballena de cuatro metros. El objetivo es la divulgación e investigación en distintos campos.
Los restos fósiles pertenecen a la familia de los ornitópodos, grupo de dinosaurios herbívoros, mayormente bípedos, que vivieron entre el Jurásico inferior, iniciado hacia cerca de 200 millones de años, y el Cretácico superior, culminado hace 65 millones de años.
Científicos del CONICET analizan las trazas y otros registros de actividad en el satélite natural. Recrearán en tres dimensiones la huella de Buzz Aldrin y abordarán su análisis desde la icnología.
Los restos fósiles, que tienen unos 70 millones de años de antigüedad. La especie, desconocida hasta el momento, medía más de 4 metros y tenía pequeños tubérculos sobre sus órbitas.