Se trata de una prisión preventiva hasta el 13 de marzo, hasta que se dé a conocer la condena para el tesorero del Vaticano y mano derecha del papa Francisco, que tras el veredicto le prohibió ejercer su cargo en la Iglesia.
El tribunal australiano, donde fueron sentadas las denuncias por abusos, declaró culpable a George Pell, el número 3 de la Iglesia católica. Las denuncias contra el cardenal salieron a la luz en 2015; el veredicto fue en diciembre pasado y recién hoy se conoció la condena. El papa Francisco le prohibió ejercer su rol y tener contacto con niños o niñas.