Se trata de Tucumán, San Luis y Catamarca. En Mendoza, hay algunas iniciativas municipales y un proyecto presentado en la Legislatura hace ya tres años que no tiene respuesta. Una inequidad con impacto económico, social y sanitario.
Los elementos de gestión menstrual tradicionales, como los tampones o las toallitas descartables, lejos están de ser amigables con el ecosistema y con el ser humano. Hablamos con tres mujeres mendocinas que acompañan el proceso de muchas personas con sus emprendimientos.
Las autoridades locales deberán garantizar que los artículos como tampones y toallas sanitarias estén disponibles para "cualquiera que los necesite" en edificios públicos, escuelas, colegios y universidades.
Durante agosto, el colectivo de Mujeres Socialistas llevó adelante una campaña y presentó iniciativas en más de 30 localidades en todo el país para regular el acceso a productos de gestión menstrual. Se suman a la iniciativa de otros sectores.