El material inflamable usado en el revestimiento del edificio habría contribuido a que las llamas se propagaran rápidamente. El siniestro causó la muerte de al menos 79 personas.
Lo confirmaron la policía y el servicio de ambulancias de la capital. El fuego envolvió en llamas un edificio residencial de 27 pisos en el barrio de Lancaster West, una zona próxima a Notting Hill.