El país asiático rebajó la tensión con Estados Unidos al aplazar, por el momento, su idea de llegar con un proyectil de largo alcance a la isla, posesión estadounidense en el Pacífico, después de que el líder supremo del país, Kim Jong-un, debatiera los planes con su cúpula militar.
El país asiático avanzaría sobre la isla luego de que el presidente Donald Trump elevara el tono de sus advertencias a Pyongyang y el Pentágono enviara de nuevo bombarderos B-1B a la península.