Se trata de paneles termoacústicos sustentables que podrían integrarse a todo tipo de edificaciones y reformas para dejar de lado materiales altamente contaminantes. Especialistas del Conicet Mendoza usan la biomasa de los residuos vitivinícolas y el micelio de hongos. Las pruebas arrojaron resultados alentadores.
Investigadores del INTA, del Conicet y de la UBA avanzan en el desarrollo de un producto biológico para controlar un hongo productor de micotoxinas que afectan a granos almacenados y derivan en enfermedades para el humano y los animales.
Un test permite la detección en sangre, y otro, en orina del "Histoplasma capsulatum". La infección que causa puede ser mortal si no es tratada a tiempo. Para su detección, actualmente solo hay kits de detección importados, lo que dificulta el acceso al diagnóstico.
Los tratamientos con microdosis de psilocibina cobraron un protagonismo inusitado en pacientes con problemas de depresión o adicciones. Recetados y supervisados por profesionales de la medicina, asoman como una nueva alternativa a la medicación alopática.
Universidad, instituciones vinculadas al desarrollo productivo, cooperativas, empresas y Estado llevan adelante diferentes líneas de investigación que utilizan hongos entomopatógenos -capaz de causar enfermedad al insecto plaga- como insumo para la fabricación de novedosos bioinsecticidas.
Un grupo de investigación de Conicet estudia los mecanismos que utiliza este agente para capturar cobre, zinc, plomo y cromo. Puede ser una estrategia de remediación de suelos.
Científicas de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires desarrollaron un método para descontaminar las colillas –uno de los residuos más tóxicos para el planeta– y recuperar este material para usos industriales.
La enfermedad, técnicamente llamada mucormicosis, se caracteriza por el infarto y necrosis de los tejidos del huésped, que resulta de la invasión de los vasos por las hifas. Los detalles.
Se trata de barbijos tricapa reutilizables, con protección antibacterial, antiviral y antihongos y que, además, tienen una durabilidad equivalente a 15 barbijos descartables.
La empresa argentina EnyeTech y el INTI lograron trabajar con el Kernel (Fusarium venenatum). El próximo paso son dispositivos tecnológicos para cultivar este nuevo sustituto proteico.