Apenas un 4,6 % de los hogares urbanos de todo el país cuenta con huertas o cría animales para consumo familiar. Aseguran que fomentar estas iniciativas son una alternativa para que familias en situación de vulnerabilidad accedan a productos saludables.
Son una fija en el circuito gastronómico de alta gama, pero incorporar flores a nuestros platos es cada vez más usual. Ya hay emprendimientos que las venden, cocineros y cocineras que las recomiendan y un público cautivo que se pregunta cuáles son sus propiedades.
El cultivo de frutas y verduras en terrazas, patios y balcones se potenció con la cuarentena y que aún perdura en Mendoza. Especialistas afirmaron a Unidiversidad que un huerto de 6 metros cuadrados puede reducir gastos de hasta $ 3000 al mes.