El proyecto, comandado por el Instituto de Ambiente, Hábitat y Energía (Inahe), busca realizar aportes que mejoren la calidad de vida de quienes habitan territorios polares, así como también fortalecer la presencia científica en el Atlántico Sur. El 22 de febrero se conmemoró la primera ocupación argentina en el continente blanco.
Pertenece al Inahe-Conicet y es uno de los pocos en el mundo en su tipo. Permite realizar experimentos de diseño y tecnologías de iluminación natural y control solar. También posibilita el estudio del comportamiento humano al estímulo del sol.