Con un promedio de 45% de mujeres que aspiran a puestos en la industria tecnológica, nuestro país se ubica 10 puntos por encima de Uruguay y Brasil. Se sostiene el crecimiento desde el 2015, pero hay deudas en inclusión laboral, brecha salarial y acceso a capital para fundar empresas.
Se trata de Inclúyeme, una empresa B, tal como se identifican las compañías que persiguen no solo el beneficio económico, sino también el social, especializada en la inserción laboral de personas con discapacidad.
Personas travestis, transexuales y transgénero deberán ocupar un mínimo del 1 % de la totalidad de puestos en la administración pública nacional. El decreto presidencial.