La Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) descartó su utilización por la falta de evidencia sobre sus beneficios en personas que requieren asistencia respiratoria y aquellas internadas en cuidados intensivos.
Está desarrollado por investigadores argentinos. Es una inmunoterapia innovadora basada en anticuerpos policlonales que se aplica a pacientes adultos con cuadros moderados o severos de COVID-19.
Según la empresa que desarrolla el tratamiento, "la aplicación de esta terapia, que demostró ser segura, redujo la mortalidad casi a la mitad" en los pacientes con COVID-19 severa.