Así lo afirmó Diego Golombek, doctor en Ciencias Biológicas. Cada 18 de marzo se conmemora el Día Mundial del Sueño, que tiene como objetivo llamar la atención sobre los problemas relacionados con el descanso.
El aislamiento trajo más uso de pantallas, más estrés, menos horarios fijos y menos actividad. Insomnio, jet lag social y algunos malos sueños, resultados inevitables.
Según un estudio publicado en la BBC, el desfasaje del sueño entre los días laborales y los de descanso genera trastornos del sueño e impacta inmediatamente en la salud. La Organización Mundial de la Salud recomienda dormir al menos seis horas ininterrumpidas.