El gobierno iraní hizo el anuncio luego de casi tres meses de protestas por la muerte de Mahsa Amini tras ser detenida por la Policía de la moral por no vestir correctamente el velo. La decisión no fue celebrada por activistas, que aseguran que se seguirán aplicando estrictas normas sobre la vestimenta de las mujeres.
El 13 de septiembre, la policía de la moral de Irán detuvo a Mahsa Amini por no llevar el velo bien colocado. Falleció tres días después y eso provocó históricas manifestaciones —violentamente reprimidas— en distintas provincias de la república islámica. La ONU condenó esta respuesta y exigió una investigación independiente.