Este medio realizó un pedido de acceso al informe de dominio del inmueble y comprobó que pertenece a un matrimonio que lo compró en 1984. Distintas fuerzas políticas desmintieron la información.
Con la excusa de no sufrir los ruidos de la ciudad, los centros comerciales levantaron construcciones de lujo en las terrazas, que funcionan como oficinas. Incluso en el gigante asiático hay un edificio que es atravesado por el tren.