El lunfardo fue producto del choque entre lenguas por la ola inmigratoria alrededor de 1900. No podemos decir que hoy "hablamos lunfardo", sino que influenció la forma en que hablamos hoy. Hablamos español y, aunque la academia se resista, “el uso no tiene timón”, afirmó el lexicógrafo Santiago Kalinowski.
La acepción mendocina, para decir "copado", se sumó a la tercera edición del diccionario en base a la cantidad de menciones en las redes. Otros términos incluidos son "guita" y "heladera".
Le preguntamos a escritores, booktubers y editores mendocinos cuáles son sus recomendados para leer en estas vacaciones. ¿Existe la literatura veraniega?