En menos de una semana, el Partido Popular pasó de ser condenado por beneficiarse de una trama corrupta a perder la dirección del gobierno español. El primer ministro quedó contra las cuerdas tras una jornada de debates en la que la oposición sumó suficientes votos para aprobar su caída política.
El jefe del gobierno español, de visita en Argentina, dijo que los cambios impulsados por el Presidente "han conseguido revertir la tendencia negativa de la economía y han generado el clima de confianza necesario e indispensable para crecer para generar bienestar y atraer inversiones".
Los nacionalistas de esa región hicieron una propuesta legal para que se los reconozca como "sujeto político-jurídico titular" diferenciado del resto de los españoles.
El presidente catalán debía responder si el 10 de octubre declaró o no la independencia de la región. La misiva que envió al gobierno central no satisfizo al titular del Ejecutivo. En consecuencia, convocó a un consejo de ministros extraordinario para este sábado 21, para avanzar en la aplicación del artículo 155, un resorte de la Constitución Española que permite la intervención.