Se presentaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por "negación de justicia", luego de que la Corte ratificara el fallo que declaró prescripta la causa por las torturas, vejámenes y abusos sufridos por los soldados durante la guerra de 1982.
La Corte Suprema de Justicia desestimó un recurso para que el maltrato que sufrieron los soldados por parte de sus mandos durante la guerra de Malvinas fueran considerados como delitos de lesa humanidad.