Cada año hay entre 2 y 3 millones de nuevos casos de cáncer de piel en el mundo, de los cuales 10 mil corresponden a Argentina, con una mayor prevalencia entre los hombres mayores de 50 años.
Pablo López Bergami, investigador del Conicet, destaca la necesidad de minimizar el impacto de la radiación ultravioleta para evitar el desarrollo del melanoma y de otros tumores de la piel.
Asimetría, bordes irregulares, varios colores y un diámetro mayor a 6 milímetros son algunas de las características de los lunares que especialistas señalan como signos de alerta para sospechar que una lesión puede ser maligna. Desde la Sociedad Argentina de Dermatología hacen hincapié en el control anual de los nuevos.
El estudio de científicos y científicas del CONICET, realizado con muestras de un ensayo clínico multicéntrico, es la continuación de un trabajo en modelos experimentales que en 2014 fue tapa de la prestigiosa revista Cell.
"Los lunares que tenemos cuentan su propia historia y, si sabemos leerla, esta puede ser la principal medida de prevención" es el lema de la nueva campaña para crear conciencia. Autoevaluación y factores de riesgo.
Se trata de un cáncer de piel que mata a 550 argentinos al año. Entre los factores de riesgo están la historia de exposición intermitente y prolongada a los rayos ultravioletas.