Así como lo hizo con los comedores Colibrí y Flor, esta vez la acción caritativa será destinada a la Escuela de Fútbol Integral del Barrio La Favorita que ayuda a más de 60 niños, niñas y adolescentes.
El pasado viernes 18 por la noche, el comedor festejó la Navidad y Año Nuevo para más de 80 niños y niñas en situación de vulnerabilidad y personas con discapacidad. “La idea es que pudieran celebrar estas fechas con algo en sus mesas”, expresó Ricardo Correnti, impulsor de la iniciativa.
Desde la organización Barrios de Pie aseguraron que, además, se ha triplicado la cantidad de personas que concurren a centros de asistencia alimentaria.
El hijo de Iris cayó en las drogas y ella abrió un espacio en Las Heras, no solo para dar alimento, sino también para transmitir valores a los chicos y chicas más vulnerables de su barrio.
Las donaciones que reciben los comederos populares han mermado debido a la baja en el consumo, lo que provoca faltante de mercadería. Cómo viven esta situación las organizaciones que asisten a personas de bajos recursos. Unidiversidad habló con algunos de sus protagonistas.
Si bien los juguetes son la mayor alegría para los niños, las Madres Luchadoras piden alimentos para poder seguir abriendo sus puertas y alimentar a los niños y las niñas más vulnerables.