Tras la renuncia de Manuel Merino, el Poder Legislativo no logra consenso en el recinto. Este escenario desató jornadas de manifestaciones, que fueron reprimidas por la policía de ese país.
La dimisión de Manuel Merino fue luego de una ola de protestas contra su gestión y una brutal represión posterior, la cual dejó un saldo de 94 heridos y dos personas muertas.
Una mayoría de legisladores votó a favor de la salida del mandatario, cuando le faltaban ocho meses de gestión. Es acusado de haber recibido sobornos cuando fue gobernador.