Se trata de una iniciativa que apunta a acercar la obra a nuevas generaciones. Impulsada por la compañía Tintinimaginatio, además contiene imágenes de la portada del libro "The Blue Lotus", publicado en 1936.
Esta tecnología disruptiva sacudió el mercado del arte. Sin embargo, parece que su auge cayó en una meseta. Cómo pueden los "token no fungibles" ayudar a artistas y desarrolladores a vivir de su trabajo en un futuro cercano.
Desde finales del año pasado, el componente emocional terminó pesando en el común de las personas. De esta forma, la gran mayoría se alejaron de este sistema de inversión digital y se acercaron a métodos más tradicionales.
Argentina se sumó a la expansión global con el lanzamiento de la plataforma Enigma Art, el primer "marketplace" masivo dedicado a la venta, donde hay desde colecciones de Babasónicos y Bizarrap hasta obras de Marcos López, Nicola Costantino y Marta Minujín.
El 2021 fue, sin lugar a dudas, el año consagratorio para los "token no fungible". El universo artístico se abrazó a esta tecnología que permite certificar la propiedad y autenticidad de una creación.
En este trabajo, el capital es el NFT y la fuerza de trabajo la ponen los que realizan una experiencia lúdica para otros. Un mendocino que invirtió contó en qué consiste el sistema de becas en los juegos play to earn.
Un especialista contó cómo circula mucho dinero real gracias a los videojuegos NFT. El caso de las personas que trabajan jugando para otros y los bienes raíces virtuales, dos fenómenos que superan a la ficción.
El token no fungible es una tecnología basada en el blockchain que permite certificar como original una pieza digital. Dos especialistas explican su funcionamiento. ¿Tiene futuro?