El descubrimiento lo realizaron integrantes del Laboratorio de Paleoecología Humana de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNCUYO y del Conicet. Fue en el mismo sitio en el que apareció en 2015 el llamado “niño de Las Cuevas”, de 5750 años de antigüedad.
A través de estudios paleopatológicos, especialistas del Museo Cornelio Moyano analizan los restos encontrados por el equipo de los arqueólogos Víctor Durán y Alejandra Gasco en la villa cordillerana. Advirtieron que llegar a las causas es poco probable pero factible.