El cura italiano cumplía una condena de 42 años de prisión por abusar sexualmente de niños hipoacúsicos durante décadas. Sin embargo, se encontraba bajo arresto domiciliario por su edad y su delicado estado de salud.
La defensa había pedido la nulidad de las acusaciones. Sin embargo, los ministros y la jueza de cámara confirmaron las condenas para los dos sacerdotes y el exjardinero de la institución.
A pesar de las denuncias que investiga la Justicia en la ciudad bonaerense, el sacerdote negó los hechos. "Es un horror lo que ha ocurrido", dijo sobre el caso en Mendoza.