El 15 de abril de 2019, la centenaria catedral parisina sufrió un impactante incendio que arrasó con su techo y dañó partes de su interior. La obra de refacción sufrió numerosos retrasos, incluidos la pandemia de COVID-19 y hallazgos arqueológicos en el subsuelo.
Las familias mecenas han donado, hasta el momento, 80 millones de euros, cuando la suma necesaria para sanear la catedral de Francia supera los 650 millones.