Las y los científicos buscan fósiles que permitan continuar el trabajo que comenzó cuando miembros del equipo descubrieron la garra de un dinosaurio inédito en Argentina. La campaña cuenta con el apoyo del Conicet, la Fundación Azara y National Geographic.
El estudio fue protagonizado por paleontólogos del Conicet. Los investigadores notaron deformaciones en la superficie externa de algunos huesos a nivel macroscópico, especialmente en las vértebras caudales de ejemplares de "Elemgasem" y "Aucasaurus".
Los investigadores del museo Manuel de Torres de la localidad de San Pedro descubrieron fósiles de patas, manos y parte de las vértebras de la cola de un mamífero de unos 200 kilos que murió en un pantano a finales de la edad Ensenadense.
Julia Brenda Desojo (investigadora del Conicet) formó parte del trabajo liderado por una colega de la Universidad de Bonn. Del estudio se desprende por primera vez la evidencia de que estos animales vivían en comunidad.
Situaciones imprevistas como la bajante de ríos y las sequías permitieron la aparición de restos fósiles en Santiago del Estero, Neuquén, Río Negro y la provincia de Buenos Aires.
Su nombre significa “el que asusta o causa temor”. Fue descubierto a partir de su cráneo, muy bien conservado. Habitó Neuquén hace aproximadamente 85 millones de años.
Los restos fósiles, que tienen unos 70 millones de años de antigüedad. La especie, desconocida hasta el momento, medía más de 4 metros y tenía pequeños tubérculos sobre sus órbitas.
Se creía que habían sido precursores de los dinosaurios, pero en realidad lo fueron de los pterosaurios. Lo descubrió un equipo de paleontólogos con presencia argentina.