La rúbrica tiene como objetivo incrementar la superficie de tierras públicas, destinadas a la conservación del patrimonio natural a perpetuidad y los rasgos paisajísticos más sobresalientes de la provincia, para beneficio de las futuras generaciones.
La propuesta fue aprobada por la Unesco. Así, el chamamé en el tercer bien cultural argentino declarado patrimonio de la humanidad, luego del tango y el fileteado porteño.
El organismo realizó una primera evaluación de la documentación del expediente, a través del cual los gobiernos nacional y de Corrientes postularon al ritmo.