Desde cachorros, los perros son criados junto al ganado caprino o bovino que van a cuidar. La idea es promover la coexistencia entre especies, proteger la producción y evitar un daño irreversible contra los carnívoros locales. El programa, con el apoyo de organizaciones proteccionistas viene creciendo en Malargüe, donde ya hay dos estaciones de cría.
Los perros de protección están entrenados para defender y acompañar a personas en situación de riesgo. Además refuerzan la autoestima y dan tratamiento terapéutico.