Fue el primer reactor de diseño nacional construido en el país. Fue concebido como una herramienta de enseñanza y entrenamiento para apoyar la carrera de Ingeniería Nuclear en el Instituto Balseiro. Tras este proyecto, Argentina comenzó a exportar reactores a todo el mundo.
Su nombre es Carem 25 y se trata de un tipo de reactor Small Modular Reactor –pequeño y modular– que tendrá una capacidad de generación de 32 MW eléctricos. Más de mil empresas argentinas participan de este megaproyecto.