La iniciativa es una alianza público-privada del INTA y la Fundación Banco Credicoop, cuyo objetivo es regenerar la biodiversidad del suelo. Se centra en cultivos de vid, tomate y en floricultura.
Este sistema, implementado en uno de cada 50 establecimientos rurales del país, está demostrando, según expertos del INTA, que con un manejo agroecológico es posible reducir costos, aumentar la rentabilidad y minimizar el impacto ambiental al sustituir insumos químicos por procesos naturales.
Esta estrategia agrícola armoniza la producción agropecuaria con las dinámicas de la naturaleza. Es un proyecto conjunto del INTA y la empresa Unilever.