El descubrimiento de un grupo de investigadores del Conicet permite echar luz sobre un proceso evolutivo desconocido hasta ahora y comprender la conexión entre otros géneros hallados en Chile, Nueva Zelanda y la Antártida occidental.
El descubrimiento, del que participaron investigadores del Conicet, fue publicado en la tapa de la revista "Nature". El nuevo reptil, llamado "Venetoraptor gassenae", tiene un conjunto de características inesperadas, como un pico similar al de una ave rapaz y manos agrandadas con garras afiladas.
Liderado por dos científicas del CONICET y publicado por la editorial Springer, se dio a conocer un libro que reúne los avances de los estudios paleoneurológicos en los principales grupos de vertebrados.
Julia Brenda Desojo (investigadora del Conicet) formó parte del trabajo liderado por una colega de la Universidad de Bonn. Del estudio se desprende por primera vez la evidencia de que estos animales vivían en comunidad.
Un equipo científico de la UNCUYO presentó los restos fósiles del "Thanatosdrakon amaru", el pterosaurio más grande jamás descubierto en Sudamérica. Esta es la historia de ese descubrimiento.
El descubrimiento, liderado por el investigador de la UNCUYO y de Conicet Leonardo Ortiz David, brinda información novedosa sobre la evolución de estos vertebrados voladores que alcanzaron 9 metros de envergadura y convivieron con los dinosaurios durante el Cretácico.
La investigación, publicada por la revista científica "Nature", evaluó el estado de conservación de la población de estos vertebrados a nivel mundial e indicó que un total de 1829 especies de reptiles se encuentran bajo amenaza.