Un informe arrojó que el 22 % de las y los consumidores recupera este residuo de forma regular, el 25 % lo hace de forma ocasional y el 53 % nunca recupera el aceite una vez utilizado.
Investigadores del Conicet demostraron a través de un estudio que los elementos descartables por el cuidado personal contra la COVID-19 generaron un importante aumento de desechos sólidos que, de no encontrar un uso, terminarán en el océano.
La invención de científicos argentinos permite desinfectar más de cien tapabocas por hora. Es un aporte crucial para el sistema de salud, pero también para la economía y el medio ambiente.