La pastilla, producida por Laboratorios Richmond, se venderá primero en el país y luego en el resto de la región. Agrupa tres drogas antirretrovirales, se puede tomar en cualquier momento del día y la pueden utilizar las embarazadas.
Argentina se transformó así en el primer país latinoamericano en iniciar y liberar la producción de esta vacuna. Durante el acto de recepción de las dosis, la ministra Carla Vizzotti aseguró que no se va a suspender ninguno de los contratos firmados con los laboratorios.
El laboratorio Richmond informó el arribo al país de 500 litros del principio activo para producir la segunda dosis de la vacuna del Instituto Gamaleya y continuar completando el esquema de inoculación contra el coronavirus.
Las autoridades rusas respondieron así a los reclamos que llevaron a cabo en los últimos días la ministra de Salud, Carla Vizzotti; y la asesora presidencial Cecilia Nicolini, a raíz de las demoras registradas en las entregas del segundo componente.
Laboratorios Richmond continuará con la producción local. Prevé que, con los lotes ya elaborados, tendrá listas para el próximo 16 de julio más de 1,3 millones de dosis del componente 1 y más de 1 millón del componente 2.
Lo informó el titular de Laboratorios Richmond a través de un mensaje en redes sociales. El inicio del proceso de la producción del componente 2 había sido anunciado el 29 de junio pasado.
Rusia debe analizar las dosis y dar el OK. Entre esta semana y la anterior, Argentina elaboró casi un millón de dosis del primer componente de la Sputnik V.
Lo anunció el presidente de Laboratorios Richmond. Se espera el aval de Rusia para que se distribuyan los primeros 450 mil inoculantes del componente 1.
El presidente de Laboratorios Richmond, Marcelo Figueiras, dijo que se está "fermentando en Moscú el principio activo del componente 1 de la vacuna y en cuanto terminen lo mandan".
El presidente de Laboratorios Richmond, Marcelo Figueiras, indicó que la planta de producción tiene capacidad para formular y envasar esa cantidad de vacunas semanales, aunque aclaró que todo dependerá de la cantidad de activos que se envíe desde Rusia.
El Instituto Gamaleya verificó la calidad de tres lotes del componente 1 y un lote del componente 2 producidos por el laboratorio Richmond. Habilitó la fabricación en escala, que empieza la semana que viene.
La ministra de Salud justificó las medidas en el AMBA, zona a la que considera ''el epicentro'' de la COVID-19. Alertó sobre una ''tensión del sistema de salud''.
En junio se emprenderá su producción masiva. Las vacunas fueron enviadas a Rusia para su control de calidad. El laboratorio Richmond es el encargado de la producción.
Construirán una planta que se dedicará a producir vacunas en general, y la primera de ellas será la rusa contra el coronavirus. El plazo máximo que el laboratorio se puso es de un año.