El organismo de Naciones Unidas que regula la actividad espacial (Unoosa) lanzó directivas para la construcción y operación de satélites a fin de evitar que se transformen en chatarra al final de su vida útil. También preparan misiones espaciales de limpieza. Qué previsiones está tomando la industria satelital argentina.
Desde el inicio de la carrera espacial, ya se pusieron en órbita 15.760 satélites. De esos, la mitad está inactivo y se habría convertido en chatarra. Científicos y científicas de la Conae consultados advierten: "Si queremos desarrollar una actividad sustentable en el espacio, tenemos que encarar este tema con responsabilidad".
Así lo manifestó el ministro de Ciencia y Tecnología, Daniel Filmus, que destacó su lugar entre los 10 países del mundo capaces de tener política satelital propia.
Es un proyecto que está liderando junto a otras universidades del país y de Latinoamérica y que tiene como finalidad colocar soberanamente nanosatélites en órbita baja.
En tres décadas, se completaron cinco misiones satelitales. El plan es avanzar con la nueva edición de los Saocom y la fabricación de propios vehículos lanzadores.
El aparato tendrá por finalidad monitorear el territorio y diversos recursos naturales. Su particular nombre surgió de un concurso en las redes sociales.