Unidiversidad rescata algunos testimonios de clubes mendocinos y analiza el fenómeno que se reflejó este año con escuelitas colapsadas, llenas de chicos y chicas ávidos de aprender a jugar a la pelota y de imitar a sus dos ídolos: Messi y Dibu, y con el legado de un entrenador cauto que defendió la idea de equipo. ¿Sería válido ese discurso si no traíamos la Copa?
La histórica demostración de fervor popular quedó registrada en unas imágenes para guardar para siempre. Dos minutos de éxtasis y gloria con los campeones del mundo y el pueblo que copó la calle.