La trabajadora judicial había quedado embarazada producto de un amorío con un policía casado. No había delito, pero sí necesidad de aleccionar por una conducta contraria a la moral y la religión. Mujeres reconocidas de los medios, las artes y la academia salieron al cruce del juez que insistía con castigarla. ¿Qué pasó con el policía?
Aunque a simple vista parece otorgar mayor libertad, muchas mujeres son prisioneras por haber decidido no ser madres. La importancia de derribar viejas concepciones.