El concurso fue realizado del 23 al 26 de noviembre por primera vez en la historia en la provincia, que fue elegida por ser una de las principales capitales del vino del mundo.
Se trata de una propuesta que busca competir contra la omnipresencia de la cerveza en las calles y demostrar que cualquier vino es compatible con la cultura "foodtruck".
El reconocido sommelier estadounidense James Suckling incluyó seis vinos argentinos entre los mejores cien de su ranking de 2017, incluyendo un chardonnay de origen mendocino como el quinto de mayor calidad. El reconocimiento se da en medio de la polémica por el impuesto al vino.