Instalado en la década de 1930 como parte de un sistema de abastecimiento público, este vestigio del pasado aún conserva su valor social y patrimonial. Ante la transformación urbana del lugar, se presentó un proyecto al municipio de Luján de Cuyo para su recuperación, con el objetivo de revalorizar su significado y fortalecer la identidad local.
El nuevo surtidor está ubicado en una estación de servicio de la marca ubicada en Nordelta. Está compuesto por un cargador con una potencia de 50 kW, cuenta con tecnología Siemens y tiene capacidad para cargar dos vehículos a la vez.