En nuestra provincia, registrados oficialmente, existen tan solo cuatro profesionales. El cambio de paradigma a la hora de repensar la conservación de las especies y las malas intenciones de cazadores furtivos hacen que esta disciplina se esté perdiendo.
En un operativo que comenzó en febrero y tras varias investigaciones, se secuestraron los animales taxidermizados sin documentación que acredite origen, armas de grueso calibre y municiones.