El uso de torres y dirigibles gigantes unidos al suelo y que pueden elevarse hasta a 1500 metros, helicópteros con poderosos sensores infrarrojos y cámaras de video utilizados en Afganistán ha dado como resultado una decena de miles de arrestos en una frontera que sigue siendo una vía primaria para transportar droga y migrantes que cruzan a Estados Unidos de manera ilegal.
Esa fue la renta que obtuvo por cruzar migrantes de Libia a Europa en 2015. Esta actividad sobrepasó “cualquier otro negocio de tráfico y contrabando en la región”, según informes de inteligencia.