Los asesinos integraban una banda vinculada al empresario postal Alfredo Yabrán. La foto del reporte gráfico con la leyenda “No se olviden de Cabezas” se convirtió en un símbolo de la lucha contra la impunidad.
El reportero gráfico de la revista Noticias fue asesinado en 1997, un año después de fotografiar en Pinamar al empresario menemista Alfredo Yabrán, quien había sido acusado de ser "jefe de una mafia".