El 30 de septiembre de 1953 en San Rafael se inauguró la primera terminal de ómnibus. Atrás había quedado que los/as sanrafaelinos/as tuvieran que viajar en carrocerías de madera y goma macizas; único medio de transporte que por aquel entonces pertenecía a la señora Elisa de Guerrero.
Durante 58 años la terminal fue la puerta por la cual se les daba la bienvenida a todas las personas que pisaban San Rafael. La fachada de la terminal, con su característico arco, es postal del sur de Mendoza y la gente de la zona tiene un especial cariño por ese espacio que supo refugiarlos de las lluvias y ser un lugar de encuentro. La vieja terminal, con sus falencias y bancos viejos, prestó sus servicios hasta el 12 de diciembre del 2011, día en que empezó a funcionar la nueva terminal Néstor Kirchner.
La flamante estación de ómnibus consta de una superficie cubierta de 4.400 metros cuadrados, 21 andenes y la posibilidad de ampliar esta cifra a 30 (la vieja estación sólo contaba con 10 espacios para la detención de colectivos). La playa de estacionamiento tiene capacidad para 120 vehículos, acompañada de un extenso paseo verde y bancos. En el interior hay 19 locales para las empresas de transporte, 12 comercios, un amplio patio de comidas y un paseo vip para aguardar la salida de los micros de media y larga distancia. Y cuenta además con calefacción central y aire acondicionado para una cómoda espera.
La ceremonia de inauguración oficial fue cuatro días después de la puesta en funcionamiento de la terminal, con la presencia del intendente justicialista Omar Félix, la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Alicia Kirchner, y el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi. Incluso la misma presidenta de la Nación, Cristina Fernández Kirchner, recorrió las instalaciones celebrando el edificio. Niños, adultos y jóvenes también asistieron a la inauguración; se trataba realmente de una mejoría en el sistema de trasporte para el departamento.
El problema se desató cuando llegó la hora de determinar qué hacer con la vieja terminal de colectivos ubicada entre las calles Godoy Cruz, Coronel Suárez y Avellaneda; zona de alto valor inmobiliario por estar en el centro del departamento.
Hay tres proyectos en puja: demolerla y construir un edificio a través de un fideicomiso inmobiliario mixto entre el Estado y privados, el segundo proyecto pretende que funcione como terminal de corta distancia, y el tercero consiste en transformarla en un multiespacio cultural.
La primera alternativa fue dada a conocer por el subsecretario de Obras Públicas de la comuna, Enrique Ferraro. Este proyecto contempla la construcción de dos pisos de estacionamiento, con locales comerciales en la planta baja, y que el resto del edificio se utilice para la instalación de oficinas y departamentos. También se pretende que el proyecto incluya cocheras subterráneas por el gran problema que significa buscar estacionamiento en el centro sanrafaelino, a pesar de la proliferación de playas de estacionamiento. Esta obra debería tener relación con el paseo Pellegrini, remodelado e inaugurado en diciembre del 2011, y con la opción de hacer lo mismo con los viejos talleres de TAC ubicados en Alsina y San Martín. De ese modo, se uniría todo con un circuito de paseo entre los centros comerciales y a la vez se integraría con la nueva terminal de ómnibus.
La idea de que siga funcionando como terminal únicamente para servicios de ómnibus de corta distancia, es decir de los que vienen y van a los 18 distritos del departamento, es la segunda opción. Varios vecinos manifestaron el deseo de que esto se concrete, teniendo en cuenta que decenas de hastiados pasajeros deambulan por las calles de la Ciudad con el drama agregado que les representa llegar en un ómnibus desde otra ciudad a la nueva terminal. Tienen que pagar $9,44 el taxi para llegar a la parada del colectivo del distrito o arreglárselas durante más de una docena de cuadras con sus valijas. Esto sumado al problema de los comerciantes que ahora se quedaron sin clientela en la vieja terminal.
La tercera opción, es impulsada por los artistas sanrafaelinos y apoyada por los vecinos. La idea de construir un multiespacio cultural que fomente la participación democrática, se promueva la identidad regional, la diversidad cultural y los derechos humanos. Además de ocupar ese espacio en desuso que representa un foco de inseguridad. La postura de este grupo gana cada vez más adeptos ya que consideran que "la importancia del edificio de la antigua Terminal no está dada por su mayor o menor antigüedad o belleza arquitectónica, sino por su relevancia social; por la forma en que la sociedad sanrafaelina se apropia de su historia", tal como explican sus integrantes y expresan en su perfil de Facebook Hacemos Cultura.

Sin embargo, desde el Municipio se guarda un celoso silencio respecto a los verdaderos planes que tenían para el destino del predio; tal era el hermetismo que ni siquiera el Concejo Deliberante sabía qué quería hacer el Ejecutivo departamental.
Estos planes fueron develados cuando los primeros días de enero del 2012, sin aviso alguno, y sin seguir los procedimientos protocolares correspondientes, comenzó la demolición de la vieja terminal. Los rumores indicaban que la terminal en desuso se convertiría en una playa de estacionamiento para luego, mediante inversionistas privados, construir una torre de departamentos. Alertados por esto, vecinos, artistas y los ex concejales Estela Catalán, Héctor Ortiz y Pedro Jaliff, se alzaron en contra de la medida arbitraria y exigieron que se llamara a un concurso de ideas a fin que entre todos consensuar el destino de la vieja terminal.
Desde entonces empezó a trabajar en esto un grupo de vecinos y artistas que se autodenominaron Hacemos Cultura. El peligro de la demolición de la antigua terminal, que para ellos representaba un símbolo departamental y provincial, sumado a la posibilidad que veían de tener finalmente un espacio cultural público donde todos encuentren un lugar donde expresarse, los hizo unirse.
Edición Cuyo entrevistó a Noelia Nieto, una de las integrantes de Hacemos Cultura. En esta entrevista Noelia cuenta cómo fue que se organizaron, los pasos que la organización ha dado, la lucha por defender la vieja terminal como patrimonio y lugar de expresión cultural. Además, contó en qué consiste el proyecto del multiespacio que podría funcionar en la vieja terminal y el difícil diálogo que mantienen con el actual intendente de San Rafael, Omar Félix, quien se muestra más interesado en la construcción de locales comerciales que en fomentar la cultura del departamento.
