Desde esta mañana, representantes de las 18 provincias del país, autoridades nacionales de la nueva gestión, y presidentes de diferentes clubes de toda la Argentina, evalúan diferentes iniciativas para terminar con la violencia en los eventos futbolíticos y ofrecer, como señaló ayer el presidente Mauricio Macri, “más deporte y menos escándalos”.
Avanzadas las deliberaciones, después del mediodía, la ministra Burllich y el gobernador Alfredo Cornejo se sumaron al encuentro. ” No venimos a plantear medidas efectivistas, ni a decir que vamos a terminar con los barrabravas de un día para el otro”, explicó la ministra a los miembros del Consejo . Y afirmó que si bien desde hace tiempo muchos sectores de la política y de las fuerzas de seguridad han apañado esta situación, “el actual gobierno nacional está decidido a no ser cómplice”.
Según la funcionaria nacional son entre 300 y 500 mil las personas que acceden semanalmente a los espectáculos de fútbol y sólo 5 mil, los que “destruyen la pasión” por el deporte. “No vamos a dejar que esos 5 mil sigan actuando. El Gobierno nacional y el de Mendoza están decidos a terminar con la violencia en el fútbol en estos cuatro años, pero, para eso, todos tenemos que comprometernos”.
El gobernador Alfredo Cornejo por su parte dijo “Hasta ahora hemos asistido a un debate estéril acerca de a quien le dábamos la responsabilidad en materia de seguridad , se creaban estructuras pero se decía que la principal responsabilidad era de cada provincia. Esta es una visión sesgada; sin armonía entre Nación y provincias no vamos a solucionar nunca el flagelo de la inseguridad”.
Sobre la violencia en el fútbol, Cornejo señaló: “No podemos entender que una de las 8 ligas más importantes del mundo se esté jugando sólo en presencia de hinchadas locales, con partido suspendidos y que aún así existan hechos de violencia. La solución está en trabajar estratégicamente, tomando como ejemplo las medidas que han dado resultado en otros lugares del mundo”.