La Cámara de Diputados renovará 127 bancas, en las elecciones de octubre próximo, que serán estratégicas para posicionar candidatos de cara al recambio presidencial de 2019. Los escaños que se renuevan corresponden a los legisladores que asumieron en 2013; entre ellos, importantes figuras que definen su destino.
Cambiemos, el Frente Renovador y el bloque Justicialista se juegan casi la mitad de las bancas que hoy poseen, mientras que el Frente para la Victoria-PJ es el que menos arriesga. A su vez se renuevan bloques enteros, como el caso del Partido Socialista.
La coalición gobernante y sus aliados pondrá en juego 41 de sus 87 bancas. Entre ellas se encuentran las de los mendocinos Patricia Giménez y Luis Petri (UCR).
En tanto, el Frente para la Victoria-PJ y sus aliados deben poner a disposición de los votantes 32 de sus 72 escaños. En el caso de Mendoza, la única banca en juego es la de Alejandro Abraham.
Por otra parte, el bloque Progresistas pone en juego siete de sus ocho bancas. Entre ellas se cuenta la de Graciela Cousinet, representante de Libres del Sur, que jugó a favor del frente Cambia Mendoza pero al asumir su puesto decidió sumarse al bloque que lidera Margarita Stolbizer.
Por último, el Frente de Izquierda también renovará tres de sus cuatro bancas, entre las cuales se encuentra la de Soledad Sosa, diputada por el Partido Obrero mendocino.