La Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de Venezuela, controlada por el oficialismo de Nicolás Maduro, disolvió la Asamblea Nacional, en manos de la oposición, después de que este último órgano se negara a reconocer la legitimidad del primero.
Según el decreto, la Constituyente decidió "asumir las competencias [de la Asamblea Nacional] para legislar sobre las materias dirigidas directamente a garantizar la preservación de la paz, la seguridad, la soberanía, el sistema socioeconómico y financiero, los bienes del Estado y la preeminencia de los derechos de los venezolanos”.
Con la disolución, la Asamblea Constituyente del oficialismo asume las potestades legislativas que le correspondían a la Asamblea Nacional, que ya "de facto" no podía llevar a cabo ninguna iniciativa al haber sido declarada en desacato por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
No compareceremos ante la mentira constituyente y no descansaremos hasta recuperar el orden constitucional y lograr elecciones libres. #18A
— Asamblea Nacional (@AsambleaVE)
La presidenta de la ANC, Delcy Rodríguez, había convocado este viernes 18 a la junta directiva de la Asamblea Nacional para que participara en una sesión ordinaria. La oposición desoyó el llamamiento y cargó contra la "mentira constituyente", a la que acusó de tratar de "destruir" la Constitución promulgada en 1999.