Esta decisión, confirmada por fuentes oficiales, será anunciada próximamente por los ministros de Justicia, José Antonio Gómez, y de la Presidencia, Ximena Rincón.
La derogación del decreto-ley de amnistía fue una de las promesas electorales
de Michelle Bachelet, quien asumió en marzo como presidenta de Chile, un cargo
que ya había ejercido en el período 2006-2010.
A raíz de la detención en Londres del dictador Augusto Pinochet en noviembre de 1998, los jueces chilenos optaron por no aplicar la ley de amnistía, que contraviene la legislación internacional. Sin embargo, los familiares de las víctimas de la dictadura consideran su mera existencia, aunque simbólica, como una afrenta.