El Gobierno nacional finalmente restituyó los beneficios de las asignaciones familiares en la Patagonia y el norte del país. A través de un decreto publicado en el Boletín Oficial, el Presidente dejó sin efecto la derogación de esos beneficios.
En el sistema de asignaciones familiares del sector formal de la economía, rige una diferenciación de importes según rangos de ingresos familiares. A esto se le suma otra razón por la que se cobra mayor o menor monto: el lugar donde se vive. Un decreto del año 1996 estableció asignaciones más elevadas para quienes habitan en determinadas zonas. El argumento oficial que dirimió el Gobierno para el intento de derogar los diferenciales fue que la elección de las zonas en los años 90 derivaba en un reparto discrecional de los recursos del sistema de la seguridad social.
Las zonas en las que rigen las asignaciones familiares más elevadas son las provincias de La Pampa, Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego y determinados departamentos de Mendoza, Jujuy, Salta y Catamarca.
En el decreto, que contó con la firma del jefe de Gabinete, Marcos Peña, y de la ministra de Desarrollo Social y Salud, Carolina Stanley, se restituyeron los artículos 8.º y 9.º del Decreto N.º 1245/96 y sus modificaciones.