A través de un decreto publicado en el Boletín Oficial, el Gobierno anunció la restricción de la compra de dólares, la obligación de exportadores de liquidar divisas y la autorización del pago de impuestos con bonos.
El objetivo de la medida es calmar la plaza cambiaria con medidas de alto impacto que fueron analizadas por el Ministerio de Hacienda y el Banco Central, a pedido del presidente Mauricio Macri.
El decreto establece que el Banco Central deberá autorizar la compra de
moneda extranjera y las transferencias al exterior en función de las condiciones vigentes en el mercado cambiario y distinguiendo la situación de los ahorristas particulares (personas humanas) y las personas jurídicas (empresas).
Según el texto, hasta el 31 de diciembre de este año, los ingresos por la exportación de bienes y servicios —lo que afecta a grandes exportadoras como las cerealeras— deberán liquidarse en el país en divisas o negociarse en el mercado de cambios en las condiciones y plazos que establezca el Banco Central.
El sistema bancario operará normalmente el lunes, con atención al público hasta las 17 horas. Y según trascendió de fuentes oficiales, la medida busca poner límites en el mercado de cambios para proteger a pequeños y medianos ahorristas.