Tras su reunión en la Casa Blanca, Mauricio Macri anunció que Donald Trump le prometió que iba a “arreglar” las restricciones al ingreso de limones argentinos, mientras que el ministro de Producción, Francisco Cabrera, anticipó que el pasado lunes la Secretaría de Comercio oficializaría la medida. Y así ocurrió.
El Servicio de Sanidad Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (APHIS por sus siglas en inglés) resolvió no prorrogar más allá del 26 de mayo próximo, la prohibición del ingreso de limones frescos procedentes del noroeste argentino.
En su página web, el APHIS informó el levantamiento de la medida que impedía el ingreso de limones argentinos. Según un cable de la agencia Reuters, tendrá vía libre una vez que expire la suspensión temporal dispuesta por el gobierno de Dunald Trump el 23 de enero pasado, pocos días después de asumir.
La reapertura de la exportación del cítrico al país del norte representará para la Argentina ingresos de entre 20 y 50 millones de dólares por año.
Tras el fuerte avance registrado en el último tramo de la gestión del expresidente Barack Obama para resolver el reclamo de los productores limoneros, tres días después de su asunción Trump firmó la decisión de suspender transitoriamente (stay) esa decisión administrativa. El stay, que se decretó el 23 de enero por 60 días y que fue prorrogado por otros 60 días. Esa prórroga vence el 26 de mayo próximo. Los productores limoneros, agradecidos.