Una gran multitud se reunió en la Plaza Italia en el centro de la capital chilena, y en más de 40 puntos del país, atendiendo el llamado de la Coordinadora de Trabajadores "No+AFP" para protestar contra el sistema de pensiones en una marcha que recorrió por más de dos horas la avenida Alameda, la principal arteria de Santiago, exhibiendo carteles y lienzos, al son de bombos y silbatos. Pese al intenso frío, ancianos y niños acudieron junto a sus familias a la manifestación para exigir el fin de las AFP que administran las pensiones de los trabajadores chilenos desde 1981, cuando el entonces ministro del Trabajo, José Piñera, hermano del expresidente Sebastián Piñera (2010-2014), elaboró una reforma de pensiones que incluyó la creación de las AFP.
El actual sistema de pensiones opera como una cuenta de ahorro forzoso, en la que los empleados aportan a las AFP el 10 % de sus sueldos y al final de su vida laboral reciben jubilaciones que, según ellos, son mucho menores que las remuneraciones que percibían. Los manifestantes pedían retornar al anterior sistema solidario o de reparto que era manejado por el Estado, en el que se acumulaban en un fondo común los aportes de los trabajadores para su retiro.